Unas 200 comunidades nativas y campesinas se benefician con incentivos por conservar los bosques


Fecha: 25/03/2019


Unas 200 comunidades nativas y campesinas se benefician con incentivos por conservar los bosques

 

  • El Programa Bosques del Minam promueve prácticas ambientales exitosas en estos ecosistemas
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    Lima.- Actualmente hay alrededor de 200 comunidades nativas y campesinas de todo el país que son socias del Programa Nacional de Conservación de Bosques para la Mitigación del Cambio Climático del Ministerio del Ambiente (Minam), las cuales trabajan en la conservación de aproximadamente dos millones de hectáreas de bosques, y se benefician con el mecanismo de incentivos y fortalecimiento de capacidades que reciben por parte del Estado.

     

    A fin de fortalecer las acciones para la conservación de estos ecosistemas, el Programa Bosques del Minam otorga estímulos económicos para aquellas comunidades que trabajan en la preservación de dichos territorios, reduciendo la desforestación a través de experiencias sostenibles.

     

    A continuación, se relatan tres historias de buenas prácticas ambientales desarrolladas por comunidades de diferentes zonas del país:

     

    Mujeres boras que recuperan bosques:

     

    La comunidad nativa Boras de Pucaurquillo, de Loreto, ha reducido la deforestación anual de sus bosques. De haber perdido 21 hectáreas en 2015, han disminuido la pérdida a solo 1.6 hectáreas en 2018. Esto es resultado, en gran parte, por el proceso de reforestación de chambira, actividad liderada por mujeres de esa etnia amazónica.

     

    Según comenta Gladys Churay, hija del curaca, ellas empezaron a reforestar 10 hectáreas de sus bosques con chambira, especie que además les provee de hilos para confeccionar artesanías que luego venden a los turistas que los visitan y en ferias locales.

     

    Así se produce un doble impacto positivo, pues recuperan y aprovechan sus bosques, y a la vez, al juntarse, mejoran su economía elaborando mensualmente hasta 1,000 bolsos ecoamigables de chambira para comercializarlos.

     

    Bijao como sustituto del plástico:

     

    En la región Ucayali, la comunidad Nuevo Loreto cultiva hojas de bijao bajo sombra, sin generar deforestación. En esta tarea intervienen mayoritariamente mujeres, quienes, en asociación, preparan al día un total de 500 hojas grandes, medianas y pequeñas, listas para comercializarlas a restaurantes que los usan como envoltorios para sus platos de comida.

     

    Además de su uso tradicional, el bijao también es usado como insumo básico para la elaboración de utensilios biodegradables que reemplazan al plástico de un solo uso.

     

     

     

    Vigilancia contra la minería y tala ilegal:

     

    La organización es clave para detener la minería y tala ilegal en estos territorios. Así lo demuestran los vigilantes de la comunidad La Paz de Getarine, en la región Pasco, quienes cuidan permanentemente sus bosques. El año pasado identificaron e intervinieron a mineros informales que pretendían instalarse en sus bosques. Para ello coordinaron con las comunidades aledañas y con la Asociación de Nacionalidades Asháninkas del Río Pichis (ANAP), y también fueron capacitados por la policía local y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado.

     

    Tomada de la página web del MINAM: https://goo.gl/1dbCUn